“Y que yo me la llevé al río creyendo que era mozuela”: un caso de sexualidade non definida na diocese de Ourense no Antigo Réximen

Porto Rico, Damián
Técnico. Archivo Histórico Diocesano de Santiago de Compostela

No Arquivo Histórico Diocesano de Santiago consérvase o fondo denominado do Provisorato, formado pola documentación xenerada no tribunal da diocese: debemos ter en conta que o Arcebispo da cidade tivo capacidade xudicial no eido eclesiástico, mais tamén no civil, como señor xurisdicional que foi. O Provisor exercía no seu nome a xurisdición ordinaria contenciosa e, até o Código de Dereito Canónico de 1917, era tamén xuíz de apelacións dos catro bispados de Galicia e do Tribunal Metropolitano de Salamanca. O Arcebispo don Francisco Blanco establécelle como funcións o exercicio da Xustiza, incluído o tocante aos sacramentos e aos impedimentos do matrimonio[1]. Desde 1868 quedaron para os tribunais eclesiásticos unicamente as causas de tipo sacramental, beneficial (provisión de beneficios e capelanías) e as de divorcio e nulidade do matrimonio.

É de entre estas causas en grado de apelación sobre nulidade matrimonial a que nos atinxe, entre Xosefa Sendín e Francisco Méndez, veciños de San Salvador de Sande e Santa María de Cartelle, na diocese de Ourense, que chegou no 1822 a mans do Provisor de Compostela amosando a súa singularidade ca seguinte anotación na portada do cartafol: “caso raro muy célebre. La nulidad del matrimonio contraído por Francisco Méndez y la supuesta mujer José Sendín”[2].

Atopámonos cun caso de sexualidade non definida por parte dun individuo que se viu sometido a un sistema social (e matrimonial, polo tanto) alleo á imperante identificación binaria home-muller: Francisco casara con Xosefa, mais “habiéndose descubierto que la llamada Josefa no era mujer y sí varón, según las pruebas y reconocimientos practicados en su persona, de seguida la causa ante el Señor Provisor de Orense, se ha servido últimamente fallar por nulo, de ningún valor ni efecto dicho matrimonio, dejando a los contrayentes libres sus personas para usarlas como si tal matrimonio no hubieran celebrado; pero no ha condenado en las costas al José Sendín por el engaño que ha cometido […]”.

Consérvase asimesmo no expediente un informe do párroco de San Salvador de Sande, no que afirma que en 1807 “habiéndose consultado Josefa Sandín mi feligresa de resulta de una fiebre con el médico titular de Celanova don Pablo López de Haro, tuvo por necesario reconocerla con mayor circunspección, y habiéndolo hecho me participó que no era mujer como se creía sino hombre. Resultando por consiguiente nulo el matrimonio que dicha Josefa había contraído con Francisco Méndez […]”. Como resultado, xa nesa data se tomara declaración ao pai de Xosefa, Matías Sendín (casado con Tareixa López), quen dixo que “la crió y educó siempre en el concepto de tal mujer dedicada a los oficios correspondientes a su sexo, sin que jamás se le ocurriese la menor sospecha ni duda, bajo cuyo concepto trató de darla estado de matrimonio con Francisco Méndez de la parroquia de Santa María de Cartelle, que se efectuó […], viviendo juntos en casa del que declara, aunque notaba algún disgusto en el Francisco Méndez, marchándose por algunas veces y noches para la casa de sus padres”.

O aflixido esposo, que fora cabo segundo de gastadores da compañía de granadeiros do Rexemento de Infantería de Ourense, declara a liña seguida que “efectuó dicho matrimonio de buena fe, y a pocos días andados empezó a dudar de su validación porque queriendo usar de él, nunca pudo consumarlo, ni le parece posible se verifique, porque la Josefa no tiene naturaleza capaz; y además a su entender se inclina a que participa de hombre en gran parte […]; y reconvenido por qué inmediatamente no se consultó para salir de este estado, responde que por pudor, cobardía y hallar dificultades en todo. En este estado se suspende esta declaración […]”.

Segue a declaración de Xosefa e, seguidamente, a dos facultativos que la recoñeceran: o médico titular do Cabido don Xosé Andión, o médico don Ambrosio Álvarez e os cirurxiáns don Xosé Morgade e don Bertomeu Fernández, que dixeron que no seu caso resultaba “la existencia solamente del sexo masculino, aunque con notabilísima imperfección en algunas de sus partes, cuya descripción es la siguiente. Primeramente tiene un escroto en su sitio regular, rodeado de vello hasta el ano, con sus dos testes muy bien conformados y grandes, sin ser disformes, cada uno con su epidídimo […], y capaces (al parecer) de elaborar el semen masculino, como en cualquiera otro hombre. Tiene un miembro viril muy pequeño no desarrollado, y escondido bajo el cutis, el que es necesario apartar para inspeccionar aquél. En él tiene su bálano pero imperforado y cubierto con un prepucio, que es la misma prolongación del cutis; la longitud de todo este miembro apenas llega a una pulgada: es sensible a los placeres de Venus, adquiriendo en ellos esta parte mayor dureza, según relación de la inspeccionada. Por falta de conducto o uretra en este dicho pequeño miembro, tiene una abertura a la base del escroto, por la que orina, la que en efecto parece una fístula que de por sí  preternaturalmente se abrió para dar salida a la orina […]. Esta abertura no tiene semejanza alguna con la vulva […]. Jamás menstruó […] y aunque ella hace mención de una revolución periódica que experimenta en su salud al principio de cada mes, la que cede a beneficio de unos pediluvios, sin embargo no se nota clorosis ni alguna otra enfermedad habitual. El imperio de su imaginación, considerándose mujer, sin tener los efectos de las demás […]. Su conformación exterior representa virilidad, su estatura regular: su musculatura varonil. No tiene mamas, y su pecho es plano […]. No tiene barba, pero tampoco puede certificarse aún su total carencia, pues no pasa de los veinticuatro años de su edad. Por todo lo cual juzgan que este individuo humano pertenece al sexo masculino, aunque incapaz del estado matrimonial, y que de mujer, tiene sólo la educación, la costumbre y el traje […]”.

Resultaría imposible poñerse no -vulnerado- corpo de Xosefa, que se encontrou de súpeto ca feminidade arrebatada a golpe de decreto, logo de case medio século de (in)certeza no que atinxía á súa condición; e que, malia ter sido absolta costas do xuízo, se dictamina nel que executou un engano ao casar. Do mesmo xeito que tampouco sería doado entrar nos calzóns do cabo de gastadores Francisco que, á hora de consumar o seu matrimonio, atopou un horizonte de sucesos que excedía o imaxinable.

Deixando a un lado calquera consideración histórico-cultural que sobrepasaría os límites desta publicación, atopámonos diante do primeiro matrimonio deste tipo constatado -polo de agora- para o noso país na época moderna, adiantando case nun século ao de Marcela Gracia Ibeas i Elisa Sánchez, celebrado en xuño de 1901 en San Xurxo da Coruña (cun desenlace moito máis lesivo para as protagonistas); malia que posterior ao de Pedro Díaz e Muño Vandílaz, acaecido a mediados do século XI, curiosamente no mesmo marco xeográfico: a ourensá freguesía de Santa María de Ordes. Aínda que neste último caso poderiamos non estar falando sensu stricto de matrimonio, senón dunha sinxela unión civil ou dun compromiso para a xestión de bens.

[1] Constituciones Synodales, del Arçobispado de Sanctiago, hechas por el Illustrissimo y Reverendissimo Señor Don Francisco Blanco, Arzobispo de la Sancta Yglesia de Santiago. En la Sancta Sínodo, que su Señoría Illustrissima celebró a cinco días del mes […] de 1576 […]. Santiago: Luys de Paz, 1601 (2ª ed.).

[2] Arquivo Histórico Diocesano de Santiago. Fondo do Provisorato. Unidade de instalación PR28812.


Boswell, John. Las bodas de la semejanza. Unión entre personas del mismo sexo en la Europa premoderna. Barcelona: Muchnik, 1996.

Constituciones Synodales, del Arçobispado de Sanctiago, hechas por el Illustrissimo y Reverendissimo Señor Don Francisco Blanco, Arzobispo de la Sancta Yglesia de Santiago. En la Sancta Sínodo, que su Señoría Illustrissima celebró a cinco días del mes […] de 1576 […]. Santiago: Luys de Paz, 1601 (2ª ed.).

Archivo Histórico Diocesano de Santiago de Compostela. AHDS. Fondo Provisorato.PR28812.1822

Scroll al inicio